Plan

Pradera y montañas al fondo

Donde el Valle de Cinqueta se suaviza y ensancha

Otro de los grandes valles de por aquí es el valle de Gistaín (en castellano) o Bal de Chistau (en fabla). Para comprender las peculiaridades de la Bal de Chistau con respecto a otros valles del Pirineo tenemos que saber que Chistau no tiene acceso por carretera hasta prácticamente mediados del siglo XX. Eso hace que mantenga prácticamente intactas sus costumbres y su lengua, el chistabín. Sus pueblos han conservado en buen estado la arquitectura pirenaica de montaña que tanto les caracteriza.

Todos los pueblos que se enmarcan en el valle merecen una visita. Desde Sin y Serveto, hasta Saravillo y Plan (¿recuerda la Caravana de Mujeres?). Y desde todos ellos salen infinidad de senderos a unos paisajes espectaculares. No deje de visitar el Ibón de Plán, conocido en la zona como Basa de la Mora, además de Viadós o los Ibones de Sen.