Boltaña

Montañas de Boltaña

Este entorno alberga algunas de las especies más singulares de Europa

Boltaña tiene uno de los cascos antiguos más grandes del Pirineo aragonés. Su fisonomía arquitectónica corresponde a la época de la Baja Edad Media (S. XV), pero con un desarrollo pleno entre los siglos XVI–XVIII.

Después de Aínsa, es otra de las grandes visitas obligadas de esta zona. Y de ella no puede marchar sin visitar la Colegiata de San Pedro, una iglesia de estilo Gótico Aragonés con una impresionante sillería labrada. O las ruinas del Castillo de Boltaña (que data de 1070) y que esconden leyendas sobre bruxas y aquelarres.
Boltaña, además, tiene gran actividad cultural. Si es un amante peculiar de la música puede venir a visitar la maravillosa feria de Luthiers. O bien, entrado el invierno, venir a las hogueras de San Pablo. Y, si tiene suerte, puede que incluso pueda disfrutar de uno de los increíbles conciertos de La Ronda de Boltaña.